Si cada época presenta sus motivos particulares para prestar atención a William Shakespeare, en pocos momentos históricos la vuelta a sus obras resulta tan oportuna y necesaria como en el presente. Los retos que plantean los conflictos en torno a las identidades de cualquier índole, el desarrollo tecnológico, la mutación de las relaciones afectivas, los cambios en las reglas de juego del poder político y financiero, los nuevos miedos y el resurgimiento de viejas consignas invitan a redefinir la experiencia humana. Y nadie ha expresado qué significa ser humano con la precisión, la hondura y la visión del poeta de Stratford. "Brujas, reyes y locos" es, así, una invitación a leer la obra de Shakespeare con la atención puesta en nuestro mundo.
El ensayo ofrece un recorrido tanto por la biografía y la época del autor como por todo cuanto escribió para el escenario y para la imprenta (sin perder de vista sus traducciones en las lenguas españolas) y propone una revisión de este legado libre y desprejuiciada, que despoja al clásico de cualquier connotación marmórea. El padre de Hamlet, Falstaff, Cleopatra,