Emily tiene veintisiete años y la sensación de estar atascada. Trabaja de recepcionista en un taller de coches cuando lo que realmentequiere es dedicarse a algo creativo. Sueña con la gran ciudad, perovive en un pueblo diminuto de la Isla del Príncipe Eduardo. Suscompañeros hablan más de motores que de sentimientos, y su vida social brilla por su ausencia. Su única alegría diaria: el Wordle de The New York Times. Lleva más de 300 días sin fallar ni uno. Hasta que, undía, se queda en blanco. Le queda un intento. Sin más opciones, lepide ayuda al último al que querría acudir: John, su compañero másinsoportable. Lo que empieza como un gesto desesperado se convierte en una conexión inesperada. Entre palabras y juegos, risas y silencioscompartidos, Emily descubre que el amor puede aparecer en los lugaresmás insospechados. Una historia romántica entrañable y divertida en la que una pareja inesperada se enamora gracias al Wordle.