Grandes corporaciones internacionales, fondos de inversión, los estados, sociedades, asociaciones, fundaciones, partidos políticos y una relación que resultaría interminable tienen en común su regulación por el derecho como persona jurídica. La génesis de esta institución se ha ido encauzando a través de un largo y tortuoso devenir histórico, fundamentalmente a través de las aportaciones del derecho romano, el canónico y la unión de ambos en el derecho común europeo. Las obras que, en la doctrina jurídica de nuestra cultura, han investigado este fenómeno resultan tan prolíficas que su enumeración deviene imposible.
Hoy en día, los grandes fondos soberanos de países árabes, y otras compañías, de Qatar o Emiratos o Arabia Saudí han adquirido personas jurídicas en nuestro país (como Cepsa) o, en un ámbito más lúdico, los grandes clubes de fútbol europeo, con el París Saint Germain a la cabeza, reciente campeón de la Liga de Campeones. Sin embargo, en el mundo árabe-musulmán, este concepto no ha sido desarrollado de igual manera.
Esta investigación se adentra, por primera ve