Desde el cielo de mi boca es un vestido, un traje que se ajusta a toda piel, a todo cuerpo, a toda estación de la vida, al umbral de cualquier entrada. Es un balcón con vistas a recuerdos fugaces y un viaje a la nostalgia del amor fallido. Isel Zahor nos ilumina sobre el arte de saber echar de menos. Desde la mirada de quien sabe reconocerse en las victorias y en las derrotas, este es un libro sobre ser capaz de echar abajo las paredes y viajar hasta quien queremos.
El lector encontrará aquí un hogar al que siempre acudir cuando no pueda recordar de dónde viene o hacia dónde va. Es este un poemario sin antojos ni falsedades, enunciado desde una mirada que no emite juicios, sino verdades.