AA.VV
Moriscos, mozárabes, mudéjares, muladíes, sarracenos, moros, infielesà Desde la Edad Media hasta nuestros días hemos creado decenas de palabras para nombrar al otro, para encajar a las personas en los esquemas mentales de cada época. Pero las palabras, por precisas que parezcan, rara vez contienen toda la realidad. Términos como yihad o cruzada han servido para etiquetar periodos históricos enteros, ocultando bajo su aparente claridad un mundo de realidades complejas y multipolares. Estas formas polarizadas de entender el pasado han desembocado en el uso simplificador de conceptos como reconquista o convivencia. Los historiadores llevan décadas matizando estas categorías, conscientes de que entre el blanco y el negro hay toda una gama de colores. Es en esos espacios intermedios donde mejor pueden comprenderse las relaciones entre las tres grandes religiones monoteístas de la península ibérica, marcadas tanto por el conflicto como por el intercambio constante. ¿Cómo cocinaba una musulmana que se había convertido al cristianismo para evitar nuevas cargas impositivas, pero que seguía practicando su religión en