AA.VV
Desde los confines de Canadá hasta su desembocadura en el golfo de México, a lo largo de más de 3700 km entre rápidos, cataratas, remansos y bayous, el largo y caudaloso Misisipi -el "gran río" en la lengua ojibwa- fue la vía de comunicación que vertebró la Luisiana española. Cuando España declaró la guerra a Gran Bretaña en 1779, se convirtió además en frente del conflicto en el que se dirimía la independencia de los Estados Unidos; uno de los frentes más desconocidos, aunque, irónicamente, también uno de los más importantes, el frente del Misisipi. A través del gran río y uno de sus afluentes, el Ohio, la Corona española hizo llegar armas, municiones, uniformes y alimentos al Ejército Continental de George Washington en un largo y azaroso viaje desde Nueva Orleans hasta Fort Pitt. Los estadounidenses eran conscientes de la importancia de asegurar el apoyo español, de ahí que, en 1778, el coronel Georges Roger Clark emprendiese una campaña que lo condujo a asegurar el curso del Ohio y enlazar en San Luis, capital de la Alta Luisiana, con las fuerzas españolas. El gobierno de Londres no estaba dispuesto a pe