«Ahora / que no escucho el sol / y estoy / al otro lado de las palabras, / ¿qué hará conmigo / la eternidad ». Desde este lugar arranca 'Diario de una poeta muerta', un libro construido como un diario íntimo en verso. Poesía que se observa a sí misma desde el más allá, antes de extinguirse y desaparecer por completo. Una voz distinta, sobria y pulida en su desnudez, como un silencio en busca de «la luz que sobra». Poemas que se interrogan y dialogan unos con otros, explorando a la vez la vida, la muerte, la memoria, el duelo y el acto mismo de la creación poética