¿Qué sucede cuando las palabras dejan de ser herramientas y se convierten en refugio? Hay silencios que pesan más que cualquier grito. Hay un dolor que no encuentra nombre en los manuales clínicos, pero que habita con fuerza en el pecho de quienes lo caminan. Hay momentos en los que la vida se vuelve un eco hueco, y necesitamos algo más que explicaciones: necesitamos que alguien sepa estar, sin invadir, sin forzar, sin prometer lo que no puede cumplirse. Durante años, la poesía ha sido para Luis Fernando López-Martínez ese espacio íntimo donde volcar el sentir que atraviesa las paredes de una consulta. Un refugio silencioso donde dar forma a lo que sus pacientes traían consigo: el vacío que corroe el sentido de la vida, las palabras que construyen, pero también destruyen, la piel como mapa donde el dolor deja huellas, el amor como última trinchera frente a la desesperanza, las infancias relegadas al olvido, las puertas que nunca terminan de cerrarse. Ahora, en el ecuador de su vida, decide abrir ese refugio y compartirlo. 'Donde habitan las palabras' no es un manual clínico ni un compendio de poemas. Es un p