Una llamada basta para derrumbar décadas de aparentes certezas: «No estoy seguro de que haya valido la pena». Con esa frase arranca este libro inclasificable, memoria lúcida de un hombre que apostó todo a una utopía. Corresponsal, fotógrafo, profesor universitario y militante de una causa que le valió el exilio, el hispanoargentino Víctor Steinberg, testigo excepcional de un tiempo irrepetible, reconstruye sin concesiones su odisea por medio mundo y nos brinda un testimonio privilegiado del mismo. El hambre y los pogromos en la URSS empujaron a sus abuelos a un Buenos Aires de incierta promisión: en aquel hogar judío, la guerra de España y el rastro del nazismo avivaron la conciencia de sus padres y marcaron su educación. Ese joven comunista compartió redacción con Rodolfo Walsh, se enfrentó a Videla y vio morir a Troxler y otros compañeros montoneros; asistió en Madrid al regreso de la Pasionaria a las Cortes y siguió la ejecución de Puig Antich; acompañó a los exiliados palestinos en Atenas; captó con su cámara la lucha en Chile contra Pinochet. Pero el mañana nunca llegó y la gran ilusión revolucionaria c