Una historia alucinante que bascula entre la autobiografía, la literatura musical y la penitenciaria. Las memorias de un DJ pionero de la música y la cultura de club escritas a trepidante ritmo de funk. Ángel Francisco López Morán (Ciudad de México, 1963) no ha tenido una vida convencional. Tras leer "Así habló Zaratustra" de joven, decidió que lo suyo no era la religión y se metió de lleno en la música y el arte. Cuando se mudó a Toronto, no tardó en sumergirse en las noches hedonistas y narcóticas de sus modernas discotecas y fue perfilando su afición por la cultura de club. Una de esas veladas locas acabó en Nueva York, bailando en el Paradise Garage con el mítico Larry Levan tras los platos. Tocó en diversos grupos oscuros de influencia post-punk como Jesus and the Mutants o Fandango, que apenas han dejado registro sonoro, aunque también en Bambi, que grabaron un álbum, y en On, que llegaron a producir un disco con Warner Suecia apadrinados por el mismísimo Malcolm McLaren, el mánager de los Sex Pistols. Pero fue como productor y tras los Technics de las pistas barcelonesas bajo el alias de