Algunos piensanque los zorros nos parecemos a los fantasmas porque nos dedicamos a recolectarqi, pero no podrían estar más equivocados.Somos seres vivos, igual que vosotros, aunque normalmente tenemos mejor aspecto.Manchuria, 1908.En últimostiempos del moribundo Imperio Qing una cortesanaaparece congelada en un umbral. Los rumores sobre los zorros rodean su muerte, puesto que se cree que estas criaturasadoptan la apariencia de mujeres hermosas u hombres apuestos para engatusar a los humanos.Bao, un detective con la habilidad sobrenatural de olfatear laverdad,recibe el encargo de descubrir la identidad de la mujer fallecida. Desde la infancia,Baose ha sentido intrigado por estos dioses zorros, que siempre han permanecido irresistiblemente fuera de su alcance, aunque, quizás,eso esté a punto de cambiar.Al mismo tiempo,lafamilia que regenta una famosa botica de medicina chinacuenta con la habilidadcurar los males de los demás, pero no de escapar de la maldición que los aflige: los primogénitos varones fallecen antes de su vigésimo cuarto cumpleaños. Cuandouna sirvienta llamada Nieve, cuyo encanto resulta casi p