El bando insurgente nunca persiguió la paz, solo la victoria. Noaspiraba a una reconciliación, sino a la extinción del otro, a laerradicación de toda idea que se alejara de sus coordenadasideológicas. Terminada la guerra, conseguida la victoria, el régimende Franco inició una cruenta purga de disidentes reales o imaginados,en un intento de cercenar las ideas que desdijeran su visión,reaccionaria y excluyente, de España, su pasado y su naturaleza. Unesfuerzo enmarcado en lo que José Álvarez Junco definiócomo "elplan nacionalizador más intenso con el que nadie hubiera soñadojamás", y en el que el cine ocupó un papel fundamental.Seimpulsaron una serie de películas de vocación propagandística yenfocadas en difundir su visión de las causas, condicionantes ydesarrollo del conflicto armado: elllamado "cine de Cruzada". Através de estas películas, se puede rastrear la visión de España quetenía el régimen:sus creencias sobre la estructura social, elpapel de la mujer, el pasado nacional y el legado cultural común, etc. Pero en estos filmes, en los espacios intersticiales entre
secuencias, e