Tras el éxito de Simón (Premio Ojo Crítico de Narrativa), «gran canto a la novela» (Sara Mesa), vuelve Miqui Otero y su «enorme talento» (ABC) con una noche de verano inolvidable. «La perfectamente afinada Orquesta comienza siendo un solista prodigio técnico y acaba resultando en un coral milagro de sentimientos. Creo que no se le puede hacer mayor elogio a una novela». Rodrigo Fresán «Generosamente apasionante». Laura Fernández Valdeplata amanece después de la verbena de verano. Sobre el prado, cadáveres de estorninos, un billete rasgado, una bicicleta roja, una piruleta rota, sangre en una zapatilla. La Orquesta tocó toda la noche y niños, jóvenes y viejos bailaron las mismas canciones guardando secretos distintos. Los guardaba el Conde, anciano que podía morir en cualquier momento (y con él un mundo antiguo de magia y miedo). También Ventura, camionero que sacó por fin su vestido de lentejuelas, o Placeres, soñando venganza y amores prohibidos. Bailaron y bebieron y parecía que podían entenderse antiguos amantes, enemigos mortales, jóvenes perdidos. La historia de esta noche de verano la cuenta la Música,