En medio del estruendo de la Guerra Civil española no solo se disputaba el poder político y el control territorial: también se libraba una batalla por el patrimonio cultural. Obras de arte, objetos religiosos, colecciones y archivos pasaron a ser piezas clave en la disputa por la legitimidad. Este libro invita al lector a adentrarse en ese escenario donde el patrimonio se entrelaza con la propaganda, la guerra y la construcción del relato político. A través del análisis del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (SDPAN) -el aparato franquista encargado de la llamada «recuperación» del patrimonio- la obra desvela una realidad mucho más compleja de lo que durante décadas sostuvo el discurso oficial. Lejos de la imagen de salvación difundida por el franquismo, emerge una historia llena de matices, contradicciones y tensiones: depósitos repletos de obras ya protegidas por las instituciones republicanas, informes que cuestionan la versión oficial y una red de agentes -militares, intelectuales, técnicos- que operaron en la frontera difusa entre la gestión cultural y la estrategia política. ¿Se