Belfast, Irlanda del Norte, durante los turbulentos años del Conflicto. Las mujeres retratadas en estos cuentos son los millones de mujeres que, a lo largo de los siglos, han sido las grandes ausentes de la literatura y el arte: la panadera a la que apenas saludamos al coger el cambio, el ama de casa que advertimos a través de una ventana, la vecina con la que nos cruzamos en el portal. Sin embargo, cuántas luchas diarias, cuántas emociones complejas, cuánta resiliencia en estos personajes inolvidables. Porque para Mary Beckett ?penetrante e incisiva, observadora tenaz de la vida cotidiana? son justo esas vidas y no otras las que dan la medida exacta de una sociedad desgarrada por el conflicto religioso y político. Como por arte de magia, gracias a una escritura atemporal e infalible ?rara vez se consigue tanto con tan poco?, logra convertir lo que parecen episodios anodinos en revelaciones fundamentales de la condición humana. ¿No es justo eso la gran literatura? Sin duda, Beckett es autora de una de las obras más secretas y estimulantes de la segunda mitad del siglo xx. A la altura de algunos