ESCANDELL, VICTOR / FERRER, VICENT
Nuestro objetivo aquí es recuperar un fragmento de historia, esquirlas de una tragedia eclipsada por un olvido interesado y por la terrorífica magnitud de la represión posterior a la Guerra Civil española (1936-1939).Acabada la contienda, las autoridades franquistas instalaron una colonia penitenciaria en Formentera. Una cárcel, en una isla, en un Estado que era tanto isla como cárcel. Un lugar donde confinar presos políticos de orígenes muy diversos: extremeños, murcianos, mallorquinesà que terminarían conviviendo hacinados, hambrientos, en un espacio del que hoy apenas quedan unos pocos muros y una memoria deshilachada.Fue una de las más crueles instalaciones de reclusión de la posguerra. Empezó a recibir prisioneros en 1940 y en su momento de mayor actividad llegó a albergar unos 1.500 presos, de las Baleares y también de la Península, especialmente de la región de Extremadura. Más de 2.000 presos pasaron por sus barracones. Las condiciones de vida estaban marcadas por la penuria, la desprotección y el brutal comportamiento de la dirección del penal. 58 reclusos murieron en esta cárcel, según la documenta