La inesperada oportunidad de compartir vivienda con una conocida lleva a una jovencísima Florentyna Leow a trasladarse a Kioto. No obstante, la convivencia y la amistad no permanecerán estancas y su evolución traerá cambios para ambas.
En paralelo a esta relación que se resquebraja, la autora reflexiona sobre su trabajo como guía turística en Kioto, sobre la vida, sobre las personas y sobre su especial vínculo con la ciudad, a la que percibe e interpreta desde una particular e intimista perspectiva, que avanza al cadencioso ritmo al que progresan las estaciones.
Con una prosa sencilla, cercana y cuajada de lírica y sentimiento, el corazón de Florentyna Leow se rompe, se recompone, se sincera y nos hace partícipes de la huella indeleble que Kioto ha dejado en ella.