Tras perder a su pareja y a su hermana mayor con un mes y medio de diferencia, Gerardo Pisarello, profesor, exvicealcalde de Barcelona y diputado en el Congreso, en Madrid, decide emprender un viaje a su Ítaca particular, Tucumán, su provincia natal en el norte argentino, en busca de sus raíces y sus difuntos. Emigrado a Catalunya hace varias décadas, el autor necesita oír de nuevo la voz de su padre, Ángel Pisarello, abogado defensor de derechos humanos asesinado por la dictadura argentina en 1976. El viaje, una suerte de road trip latinoamericano junto con dos amigos, también argentinos con familiares represaliados, une reflexiones y vivencias personales que nos llevan desde la infancia a la actualidad a través de los recuerdos, los libros y la música que han marcado su existencia. En este libro, vivos y muertos se dan la mano para recordarnos que las únicas luchas que se pierden son aquellas que se abandonan y que un futuro mejor solo puede construirse a partir de los sueños de quienes dieron su vida por una causa mayor que ellos mismos.