«Los creyentes» comienza con Diana Walsh Pasulka, autora de este libro, con los ojos vendados. Diana es historiadora de las religiones y directora del Departamento de Filosofía y Religión de la Universidad de Carolina del Norte, pero ahora viaja a ciegas en un vehículo gubernamental por una zona de exclusión aérea en el desierto de Nuevo México. Aunque tiene miedo, ha decidido llevar esta investigación hasta el final. Ha entrevistado a algunos de los astrofísicos y biólogos moleculares más destacados del mundo, a ingenieros de la NASA, a millonarios de Silicon Valley y a personajes enigmáticos como Tyler, el hombre responsable del despegue de los principales transbordadores espaciales norteamericanos (Columbia, Challenger, etc.), que ahora se dedica a diseñar tecnologías revolucionarias inspirado por una inteligencia no humana. Le han asegurado que lo que verá tras quitarse la venda merecerá la pena. Este no es, por tanto, un libro sobre marcianos. Es la crónica en primera persona de alguien que se cuela en una «universidad invisible» de científicos de altísimo nivel y agentes gubernamentales qu