Corre el año 1947 en una Habana poblada por inmigrantes de todos los puntos cardinales. Unos pescadores descubren en el río Almendares un cadáver sin cabeza y cerca de él, un fragmento de papel con letras en árabe. El detective privado Marcelo Gorayeb es convocado por la policía para que ayude a desentrañar el enigma. Las primeras pistas conducen a Gorayeb a escenarios y personajes vinculados a la comunidad libanesa de La Habana. Un testigo conduce a otro como un juego de caja china y el cadáver es identificado finalmente. Lo que parecía un crimen de índole pasional es realmente un homicidio oscurecido por motivos mucho más complejos en el que la ambición, la traición y el chantaje cumplen, como es tradición, su malévola función trágica. Una novela negra que sirve de pretexto para presentar al lector un ambiente urbano imprescindible de la Cuba del pasado.