Los relatos de Cuentos de la tierra nacen en las grietas de lo cotidiano; son hijos del deseo, del desarraigo, de la sombra y de la memoria. Este libro invita a un viaje físico y emocional por paisajes donde lo íntimo y lo colectivo se unen con una mirada humana, a veces cruda, siempre honesta, mostrándonos la parte desconocida de nosotros mismos.
Lo real y lo fantástico se cruzan como en el momento que separa la vigilia del sueño: unas gaitas que hacen crecer al que las escucha, curaciones que se mezclan con el placer, niebla que se confunde con el olvido, y estaciones que marcan no solo el año, sino también las vueltas del amor. Las voces que narran van de lo poético a lo duro, de lo delirante a lo confesional, y llevan al lector por caminos de extrañeza, sospecha y reflexión.
Los microrrelatos, breves y filosos, abren y cierran heridas que los cuentos más largos solo rozan. En conjunto, el libro crea una mitología contemporánea donde el cuerpo, la naturaleza y la violencia simbólica conviven con la ternura, el deseo y el paso inevitable del tiempo.