¿Quién no ha querido ser rey, aunque fuera solo por un día? BorisSkossyreff no solo lo deseó, lo consiguió. Se proclamó rey de Andorraen 1934, con manifiesto revolucionario y eco en la prensainternacional. Y lo hizo sin tener vinculación con familia realalguna, solo con su carisma, su astucia y un plan tan audaz comoinsólito. Aristócrata ruso, espía, estafador, seductor y visionario?Un personaje de novela que se escapó de sus páginas para infiltrarse,sin pasaporte ni vergüenza, en la Historia con mayúsculas. Su vida fue un cóctel de identidades cambiantes, fiestas salvajes, listas negrasdiplomáticas, cárceles, exilios y retornos espectaculares. Convirtióla impostura en arte. Este libro es el resultado de más de una décadade obsesiva investigación a través de archivos de medio mundo:informes de servicios de inteligencia, fotografías, material familiar, testimonios directos y prensa de la época. Todo lo necesario pararecomponer el rompecabezas de una vida que parece escrita porDostoievski, con producción de Orson Welles y edición final de losMonty Python. Pero esto no es una novela basada en hechos reales. Esu