AA.VV
Los seres humanos podemos definirnos como un conglomerado de células que trabajan coordinadamente, se dividen y cambian para dar lugar a diferentes estirpes, que poco a poco se irán transformando en distintos tejidos hasta componer finalmente un organismo complejo. Para realizar esta increíble tarea, todas las células disponen de una única lista de instrucciones o conjunto de moléculas de ADN al que llamamos genoma. Existe un nivel de información situado por encima de la secuencia del ADN, donde diferentes modificaciones químicas deciden qué genes funcionan en cada momento y en cada lugar. Estas modificaciones marcan el destino de la célula y modifican la manera en que el ADN codifica la información, siempre sin alterar la secuencia original. Son marcas que pueden estar condicionadas por factores ambientales externos a los organismos, pero cuyo efecto puede mantenerse de forma muy prolongada, incluso transmitirse a nuevas células cuando la original se divide. Este conjunto de procesos que matizan las instrucciones genéticas se conoce como epigenética y ha cambiado nuestra manera de entender el desarrollo de