La barbarie ya no se oculta: se emite en directo.
Desde el inicio del conflicto, sentí la tentación de escribir, pero comprendí que ciertos acontecimientos exigen distancia para ser comprendidos. Hegel hablaba de la lechuza de Minerva, que solo alza el vuelo al anochecer: significa que los acontecimientos históricos solo pueden ser comprendidos en el momento en que han terminado, solo cuando los hechos han concluido puede emerger la verdadera comprensión histórica.
Pero Gaza no permite ese lujo. Lo que ocurre allí no es solo un conflicto; es una tragedia en curso, un proceso sistemático de destrucción, desplazamiento y aniquilación. Llamarlo por su nombre ùgenocidioù es una exigencia ética.
Este libro nace de la negativa a permanecer en silencio. Inspirado en la advertencia de Mary Fulbrook sobre las «sociedades de espectadores», esa masa pasiva que presencia el horror sin actuar. La política del gobierno israelí apunta con claridad a la expulsión sistemática del pueblo palestino de Gaza. Y ante eso, escribir no es un gesto intelectual: es un acto de c