Publicada originalmente en 1898, La guerra de Cuba refleja el conflicto en la isla a finales del siglo XIX desde la óptica norteamericana y con una clara pretensión propagandística con el fin de preparar a la opinión pública ante una intervención militar que finalmente desató la guerra contra España. Representa una de las crónicas periodísticas más crudas y valientes sobre la lucha por la independencia cubana frente al dominio colonial español. Richard Harding Davis, actuando como observador directo, despliega un análisis pormenorizado de la situación en la isla, recorriendo provincias, campamentos militares y ciudades sitiadas para ofrecer un testimonio sin filtros sobre la realidad del conflicto. La obra se adentra en las consecuencias devastadoras de la política de reconcentración impuesta por el general Valeriano Weyler, documentando el sufrimiento de los civiles y la destrucción sistemática del paisaje agrícola. A través de capítulos dedicados a la ejecución de Adolfo Rodríguez o la ineficacia estratégica de la trocha militar, Davis combina la denuncia de atrocidades con una descripción detallada de las