Una comprensión de la Iglesia en su dimensión de misterio y sacramento, tal y como nos la ha ofrecido el Vaticano II, ha puesto de relieve a la Trinidad como razón primera y última de su ser y su misión.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceiros, para mellorar a súa experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta o seu uso.Máis información