Este libro está dirigido a quienes nos cuesta reconocer la condiciónjurídica de nuestra existencia, a quienes nos cuesta concebir queprácticamente la totalidad de nuestros actos de existencia, por másindividuales y personales que puedan parecer, son jurídicos, y comotales, operaciones comunitarias y sociales. Y en particular, es unlibro para los operadores, o tal vez los operarios jurídicos, loslaburantes del derecho, que a la vez aman y padecen su prácticacotidiana. Cuando parecía que Deleuze ya no tenía nada más paradarnos, Murilo Corrêa fue lo suficientemente paciente y atento comopara dar con el "regalo escondido" y desenvolver sus múltiples"conceptos sorpresa". Merced a un trabajo de cirujano, Murilo saca ala luz la perspectiva jurídica de la filosofía de Gilles Deleuze. Y no satisfecho con ello, la pone en juego con su jurisprudencia de loscuerpos. Estamos ante la introducción a un modo de vida ultrajurídico, compañero de ruta del modo de vida no-fascista con el que Foucaultintroducía a la obra de Deleuze. Todo concuerda. Más queemprendedores, operadores. Más que operadores, operarios.