MAROTO BLANCO, JOSE MANUEL (COORD.)
¿Podemos hablar de una clase trabajadora universal cuando las experiencias frente al capital, el Estado y la sociedad han estado atravesadas por jerarquías raciales, coloniales, de género, nacionales y de ciudadanía? Este libro indaga en la historia del sindicalismo y de las luchas obreras a partir de una idea fundamental: el racismo no ha sido un accidente ni una simple justificación de las desigualdades del capitalismo, sino uno de los mecanismos que han contribuido a producirlas y organizarlas. La esclavitud, la expansión colonial o las migraciones contemporáneas muestran hasta qué punto la racialización ha determinado quién trabaja en las condiciones más precarias y recibe menos derechos, y quién puede ser considerado sustituible, desplazable o desechable. A través de experiencias de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, el África colonial y España, estas páginas recorren historias de exclusión y solidaridad, de racismo y resistencia. Recuperan las luchas de poblaciones esclavizadas y afrodescendientes, las experiencias de autoorganización y asociacionismo afro en España y las nuevas formas de organiz