El estudio de los mecanismos de supervisión y control de la OIT desarrollado en esta monografía contribuye al análisis de un sistema normativo consolidado a lo largo de más de un siglo de evolución institucional, tanto desde la perspectiva de sus fundamentos constitucionales como de los estándares internacionales del trabajo que lo integran. En este sentido, la obra constituye una aportación al debate sobre el futuro de la propia Organización. Asimismo, se enmarca en la iniciativa relativa a las normas impulsada con ocasión del centenario de la OIT, y orientada a reforzar el consenso tripartito en torno a un sistema de control legítimo, eficaz y ampliamente reconocido, así como a incrementar la pertinencia y efectividad de las normas internacionales del trabajo mediante un mecanismo de examen más eficiente y adaptado a los desafíos contemporáneos.
La vocación «rizomática», más que «arborescente», de la Organización se conecta con su naturaleza tripartita, una característica única de la OIT entre las organizaciones internacionales de cooperación, que combina el elemento intergubernamental y el de la sociedad civil, bien a través de la participación de los interlocutores sociales, junto con los gobiernos, en todos los procesos, bien mediante la apertura a otros colectivos, en particular a las ONG con competencias similares o afines.