Consciente del final inexorable de la vida y de que nunca será posible regresar al paraíso, Marina Casado realiza un ejercicio exquisito delirismo en "Un mar que nadie mira". Desde la exigencia de un altonivel de honestidad, se propone aislar lo lúcido del trampantojo de lo evidente, con una mirada profunda sobre el tiempo y sus objetos. Setrata de indagar en el atestado de lo que la memoria atesora y pierde. Este poemario, que contempla la palabra como una marea que siempreretorna cambiante, y a la vez idéntica a sí misma, ha obtenido el 46Premio Kutxa Fundazioa de Poesía en Castellano.