Las publicaciones que nos invitan a pensar bien son escasas, y tampoco abundan los recursos destinados a ejercitar un pensamiento intuitivo, crítico y creativo. Sin embargo, pensar constituye una dimensión esencial del ser humano, y hacerlo con rigor resulta decisivo para construir nuestra autonomía y coherencia personal. Pensar bien es también una forma de crecer.El ejercicio consciente del pensamiento favorece la elaboración de un criterio propio y nos protege frente a quienes pretenden imponer una visión uniforme de la realidad o limitar nuestra capacidad crítica ante un mundo cada vez más complejo.Tomeu Barceló se sirve de su experiencia docente y de su trayectoria filosófica para formular una propuesta sencilla y sugerente: aprender a expresar aquello que percibimos interiormente, pero que todavía no sabemos nombrar. Su método permite dar forma a intuiciones apenas esbozadas, desarrollar ideas, construir teorías, componer música, crear arte o configurar cuanto permanece aún en el umbral de lo preverbal.Una de las principales invitaciones del autor consiste en